18/agosto/25
El sector HORECA en Colombia tiene un papel importante en la reducción del azúcar en sus menús, ofreciendo alternativas con edulcorantes que permiten disfrutar del sabor dulce sin comprometer la salud. Esta adaptación responde a la creciente demanda de opciones más equilibradas y saludables.
En Colombia, el consumo de azúcar se ha disparado, alcanzando un promedio de 19 cucharadas diarias, casi el doble de la cantidad recomendada por las autoridades de salud. En este contexto, el sector HORECA (hoteles, restaurantes y cafeterías) desempeña un papel clave para fomentar hábitos de alimentación más saludables.
Reducir el uso de azúcar en las preparaciones y ofrecer alternativas de bajo contenido calórico es una estrategia que puede marcar una diferencia significativa para los consumidores.
El desafío de reducir el azúcar en la industria gastronómica
La creciente preocupación por enfermedades crónicas como la obesidad y la diabetes ha llevado a un cambio en las preferencias de los consumidores. Cada vez más personas buscan opciones alimenticias que les permitan disfrutar del sabor dulce, pero sin los efectos negativos del azúcar en exceso. Esto supone un desafío considerable para la industria gastronómica, que debe adaptar sus recetas y menús a estas nuevas demandas.
‘En un país donde el consumo excesivo de azúcar está vinculado al aumento de enfermedades crónicas, la sucralosa se presenta como una opción confiable para ayudar a reducir la ingesta de azúcar sin comprometer el sabor,’ destacó Natalia Zuluaga, nutricionista colombiana, durante su intervención en el evento.
El sector HORECA, al ser un contacto directo con el consumidor final, puede influir significativamente en sus hábitos. Ofrecer alternativas de postres y bebidas con menor contenido de azúcar no solo mejora la percepción de los establecimientos como promotores de la salud, sino que también satisface la creciente demanda de alimentos más equilibrados.
Edulcorantes como alternativa para endulzar con menos calorías
Una forma de reducir la cantidad de azúcar sin perder el atractivo de los sabores dulces es el uso de edulcorantes no calóricos. Estos productos han sido sometidos a rigurosos estudios científicos y aprobados por diversas autoridades sanitarias internacionales, garantizando su seguridad para el consumo humano. Su principal ventaja es que permiten disfrutar del sabor dulce en preparaciones, desde postres hasta bebidas, sin el impacto calórico asociado al azúcar.
Para los profesionales del sector, es esencial conocer las propiedades de estos edulcorantes y cómo pueden integrarse en sus recetas diarias. La sucralosa, por ejemplo, es un edulcorante no calórico ampliamente utilizado y conocido por su estabilidad a altas temperaturas, lo que la hace ideal para recetas que requieren cocción o horneado.
la Dra. Susana Solovsky, consultora técnica internacional en innovación tecnológica de alimentos destacó que la sucralosa ha sido objeto de amplios estudios y está aprobada por autoridades sanitarias internacionales como la FDA, JECFA y la EFSA, quienes la consideran segura para el consumo humano en más de 80 países, incluyendo Colombia.
Innovación en la cocina
Aprovechar las propiedades de los edulcorantes puede ser una oportunidad para innovar en el menú. Algunas ideas prácticas para el sector HORECA incluyen:
Estas opciones benefician no solo a quienes deben cuidar su consumo de azúcar, como las personas con diabetes, sino también a todos aquellos que buscan mantener un estilo de vida más equilibrado.
Ventajas de reducir el azúcar en los menús
La implementación de un enfoque de reducción de azúcar en los menús aporta varios beneficios a los establecimientos:
El sector HORECA tiene la oportunidad de ser un actor fundamental en la mejora de los hábitos de consumo en Colombia. Adaptar las recetas para reducir el contenido de azúcar y explorar el uso de edulcorantes no calóricos puede ser una estrategia efectiva para brindar a los clientes una experiencia gastronómica satisfactoria y saludable.
Al hacerlo, se promueve una alimentación consciente y se contribuye a la salud de la comunidad, sin comprometer el sabor ni la calidad de los productos.